miércoles, 29 de febrero de 2012

Luciano de tela



Luciano Pavarotti

Luciano Pavarotti ( de tela)






MAMMA SON TANTO FELICE
PERCHE RETORNO DA TE
LA MIA CANZONE TI DICE
CHE IL PUI BELGIORNO PER ME
MAMMA SON TANTO FELICE
VIVERE LONTANO PERCHE

MAMMA SOLO PER TE
LA MIA CANZONE VOLA
MAMMA SARAI CON ME
TU NON SARAI PIU SOLA
QUANTO TI VOGLIO BENE
QUESTE PAROLE D’AMORE
CHE TI SOSPIRA IL MIO CUORE
FORCE NON S’ODONO PIU
MAMMA MA LA CANZONE MIA, PIU BELLA SEI TU
SEI TU LA VITA E PER LA VITA NON TI LASCIO MAI PIU

SENTO LA MANO TUA STANCA
CERCA I MIEI RECCIOLI D’OR
SENTO E LA VOCE TI MANCA
LA NINNA NANNA D’ALLOR
OGGI LA TESTA TUA BIANCA
IO VOGLIO STRINGERE AL CUOR

Este poema sacó el segundo premio en el concurso internacional "Los zapaticos de rosa"



EL ESPANTAPÁJAROS SABIO



Tiene los brazos de escoba
y cabeza de calabaza,
melena de lana al viento
y pecho de tibia paja.
Es el espantapájaros de la huerta del abuelo,
con camisa a cuadros rojos
y en la cabeza, un sombrero.
Todas las mañanas, un pajarito descansa,
en su sombrero de ala ancha.
Y cuentan que quiere hacer nido
en su gastada bufanda.
Viene y va, va y viene,
el pajarito no se detiene.
Enhebra hilachas, trenza pastitos, cose retacitos.
Y el espantapájaros se hace el dormido,
quieto, quietito... ¡Qué desatino!
“Señor espantapájaros” dice el manzano
“Usted ¿Espanta  o no espanta a los pájaros?”
Y piensa el ciruelo: “¡Qué desacierto!
El espantapájaros ya no cela el huerto”
Y el limonero amarillo, censura:
“¡Qué locura!
El espantapájaros se quedó dormido...
¿O está distraído?”
“¿Estará enamorado?”
Dice suspirando el peral perfumado.
¡Qué confusión, qué problema!
El espantapájaros ya no está alerta.
Todos hablan, nadie escucha:
¿Al espantapájaros habrá que darle una ducha?
¿Estará con gripe?
¿Le dolerá una muela?
¿El espantapájaros querrá ir a la escuela?
El abuelo llega con su regadera
y explica con buen tino:
-“El espantapájaros tiene en su pecho un nido,
 no se hace el tonto ni está distraído,
no tiene gripe ni se quedó dormido…
Él está al tanto de quién roba el huerto:
Son  pájaros grandes, no los más pequeños
Déjenlo tranquilo y punto y aparte,
  que el espantapájaros, sabe lo que hace.


domingo, 26 de febrero de 2012

Chispita


¡¡HOLA AMIGOS!!

El payaso charlatán

CHISPITA

El payaso es el maestro de ceremonias de todas las funciones, vale decir una especie de presentador, como los conductores de programas de televisión.
Además de presentar a los demás títeres es el que sabe contar los chistes más chistosos y las adivinanzas más difíciles, pero en vez de tener corbata, usa una enorme moña roja.
Todos le decimos “Cotorrón”, porque habla hasta por los codos, pero su nombre artístico es Chispita.
Cierro los ojos y me parece oírlo: Con ustedes, Chispita, el mejor payaso del mundo, apuesto y brillante, práctico, económico, cabe en la cartera de la dama y en el bolsillo del caballero, fácil de usar, no ocupa lugar y sirve para todo... y bla, bla, bla. Hay que taparle la boca para que pare.
Pero con cuanta emoción  cumple su tarea, carraspea, acomoda la voz chillona y grita a todo pulmón:
"Con ustedes, los mejores titiriteros del mundo, hagan su trabajo con detalle porque sino nos quedamos  en la     calle "                                                                                                                                                                                                                                             

                 
                 Pata pum, pata pom, que comience la función ”
                  
Y entre risas y aplausos aparecen los coloridos actores de mentirita, les van a contar un sueño, o soñar un cuento, o contar una historia...
Ojos abiertos y oídos atentos, déjense llevar por la historia que les vamos a contar...

sábado, 25 de febrero de 2012

Lobo de ciudad, cuento para contar

CUEPENTOPO BREPEVEPE


LOBO DE CIUDAD

Juancito subió al 221 con la túnica arrugada.
Era viernes, miraría dibujitos toda la mañana del sábado y seguramente su abuela haría buñuelos de manzana, con mucha azúcar.
Todo era perfecto, se acurrucó contra la ventanilla y miró el paisaje gris.
La voz de un vendedor ambulante le llamó la atención:
“Con el permiso de la abuela y de caperucita roja, y gracias a la gentileza del señor leñador, quiero decir, del señor conductor, vengo a ofrecerles el ofertón del viernes, BARATO, BONITO, ÚTIL, no cabe en la cartera de la dama ni en el bolsillo del caballero...”
A medida que pregonaba se acercó a Juancito, que lo miraba con los ojos redondos como platos.
Nadie le prestaba atención.
La señora de paraguas rojo iba ensimismada en su celular y el hombre barbudo, parecido al Che, tomaba mate pensativo,
Todos viajaban dentro de su burbuja.
Juancito le preguntó:_”¿ Qué vendés?”_
El lobo lo miró dulcemente, y con su enorme bocota llena de dientes, dijo:_” Un lobo feroz desocupado”_
_”¿Cómo quedaste sin trabajo?”_ preguntó el niño
El lobo suspiró y le dijo al oído:_” Los niños ya no se creen eso de que me como a las abuelas. Ahora las abuelas andan con celular y saben karate. Además caperucita roja cruza el bosque en scuter, no hay manera de ganarse la vida”_
_”¿Y qué sabés hacer? Dijo el pequeño
“_Bueno, puedo servir como perro guardián, como felpudo de puerta, también soy un práctico “calienta pies” y colgado en un perchero puedo imitar perfectamente un tapado de piel. Una señora me contrató una noche para trabajar de saco de piel, quería que una amiga suya se muriera de la envidia, es un poco aburrido, te diré”_
”¿Y salís muy caro? Por que yo ando necesitando un amigo que de noche me acompañe cuando mamá apaga la luz”_
Y el lobo, mojado hasta los huesos por la lluvia del otoño, monótona y fría, le dijo:
_ “Para vos, GRATIS. ¿ Me llevás?”_
_” Dale”_dijo Juancito y bajaron juntos en la próxima parada.
Por la ventanilla del ómnibus nadie vio a un niño de la mano de un peludo lobo feroz, que llevaba puesta una leñadora a cuadros rojos y una mochila que decía: ESCOLAR en la espalda.
Los dos se fueron saltando charquitos, debajo de un enorme paraguas multicolor.


Primer premio en el concurso " Cuentos para contar", organizado por el programa radial: "Entre cuentos y otras yerbas"

El lobo feroz, pero no tanto


EL LOBO FEPE-ROPOZ

De todos ellos el lobo es mi preferido.
Será que no es tan feroz a pesar de su enorme bocota, y conmigo se comporta como todo un caballero.
Nunca ha mordisqueado nada, a no ser el palo de la escoba de la bruja Anastasia, que un día apareció misteriosamente en mal estado.
Pero no puedo culparlo, ha recibido muchos escobazos de parte de ella y hay que atenerse a las consecuencias: uno cosecha lo que siembra.
Recuerdo que el día que lo hice llovía a cántaros y entre mate y mate, con un pedazo de pantalón de mi hijo más chico, la tijera fue obrando su milagro. Con la ayuda de una aguja y de hilo fui cosiendo  por aquí y por allá, hasta que apareció algo parecido  a lo que buscaba... ¡Claro! Le faltaban las orejotas, los ojos, los colmillos, porque un lobo sin dientes no es nada...
A rebuscar se ha dicho... un botón de cuero de hocico, bigotes de lana, dientes de cartón.
¿Tendrá cara de malo?... No, el lobo no es malo, un poco feroz pero no mucho.
Pronto, está listo, a esperar que seque el pegamento de los ojos... “ Mamá, ¿no te quedó medio bizco?” Con un rápido movimiento de dedo acomodo el desperfecto
Ahora sí... ¿Está lindo, verdad?
¡¡LINDAZO!!
Ya secó, cuanta expectativa, meto la mano despacito y un lobo gris mueve su bocaza y dice: “Hola, soy el lobo feroz, a su entera disposición.”
Le acaricio con ternura las orejas y me dice estrenando su voz grave: “Perdón, es que no conozco a nadie, soy nuevo aquí”.
Le presento a los demás títeres que lo miran asombrados, menos Caperucita roja que no quiso salir por nada del mundo, no sé si me entienden.
Mueve las orejas y bosteza, luego estornuda, en un santiamén  le fabrico una bufanda con una tela escocesa y se la coloco alrededor  del cuello: “Salud, no se vaya a resfriar señor lobo”
Me mira agradecido y tartamudea emocionado: “Gra-gra-gracias...Nunca tuve una bufanda, ¿sería posible también un gorro, un chaleco, y una bolsa de agua caliente”

NO HAY CASO, ya agarró confianza...